Cómo ser un buen profesor de español o dominar las competencias docentes.

Competencias docentes, ¿las conoces?, ¿sabes de qué estamos hablando? Seguro que tú tienes tu propia idea de lo que es ser un buen profesor de español. En cambio, es posible que te preguntes:  ¿Qué características definen a un buen profesor de español como lengua extranjera? ¿Un buen profesor nace o se hace? ¿Es posible aprender a ser un buen profesor? ¿Cuál es el rol del profesor en la clase de idiomas?

¿Es fácil ser profesor de lenguas extranjeras? ¿Cómo se forma un profesor? ¿La experiencia es un grado? ¿Qué componentes debe dominar un buen profesional?

¿Por qué es importante reflexionar sobre nuestra práctica docente? ¿Qué significa reflexionar sobre nuestra forma de pensar y actuar en el aula?

En este artículo vamos a presentar dos conceptos fundamentales para el profesor de español como lengua extranjera: la competencia docente y el enfoque reflexivo en la enseñanza de idiomas. A continuación, desarrollaremos las características de un buen profesional mediante la presentación y explicación de los tres componentes que constituyen la competencia docente. Y, por último, explicaremos el concepto de aprendizaje reflexivo en la enseñanza del español como L2/LE.

Las competencias del docente.

El concepto de competencia.

Se trata de poseer las cualidades necesarias para buscar las mejores soluciones para resolver todo tipo de problemas que pueden aparecer en el proceso de enseñanza de un lengua extranjera. La competencia está compuesta por dos elementos: el trabajo específico en un contexto particular e integra diferentes tipos de conocimientos, habilidades y actitudes.

Ser competente como profesor es hacer cosas importantes con lo que se sabe o se conoce y no sólo demostrar que se posee tal conocimiento. Hay que sumar la capacidad de reacción a situaciones de aula, los recursos cognitivos, los factores afectivos y los rasgos de personalidad.

Según el Instituto Cervantes, en el documento Las competencias clave del profesorado de lenguas segundas y extranjeras, describe ocho competencias:

  1. Organizar las situaciones de aprendizaje.
  2. Evaluar el aprendizaje y la actuación del alumno.
  3. Implicar a los alumnos en el control de su propio aprendizaje.
  4. Facilitar la comunicación intercultural.
  5. Desarrollarse profesionalmente como profesor de la institución.
  6. Gestionar sentimientos y emociones en el desempeño de su trabajo.
  7. Participar activamente en la institución.
  8. Servirse de las TIC para el desempeño de su trabajo.

Cada una de ellas engloba, a su vez, cuatro competencias específicas que se centran en otros tantos aspectos relevantes.

El documento sirve como marco de referencia para la formación del profesorado de español del Instituto Cervantes.

 

 

 

 

 

 

Taxonomía del profesor de español.

Underhill (2000: 143-155) distingue tres tipologías: el lector, el profesor y el facilitador. Después de describir cada una de ellas, déjanos un comentario y dinos con cuál te siente más identificado.

EL LECTOR.

Se corresponde con el profesor solícito de Georg Kerschensteiner (1949:89). Conoce el contenido que enseña, la lengua extranjera, pero ni posee una destreza adecuada ni conoce los procedimientos para enseñarlo.

EL PROFESOR.

Domina la materia que enseña, está familiarizado con los métodos didácticos, sin embargo, el desarrollo de destrezas significativas de carácter personal e interpersonal relacionadas con el aula no forma parte de su formación como profesor.

EL FACILITADOR.

Comprende el tema, está capacitado en el uso de métodos y técnicas de enseñanza actuales, y que además estudia y considera de forma activa la atmósfera psicológica del aprendizaje y los procesos interiores que se dan. Asimismo, proporciona oportunidades de reflexión a sus estudiantes con el objetivo de capacitarles para la tarea de asumir la responsabilidad de su aprendizaje tanto como puedan.

Este tipo de profesor posee al menos cuatro características:

  1. Domina el contenido, y cómo el qué y el cómo se reflejan en la práctica docente y en la actividad discente.
  2. Reflexiona sobre su práctica, sus creencias y las de sus alumnos, y conoce instrumentos que le ayudan en este proceso de reflexión.
  3. Contempla el componente emocional y afectivo que supone la práctica docente.
  4. Ayuda y ofrece instrumentos a sus alumnos para la reflexión sobre su aprendizaje.

El desarrollo profesional.

Los conocimientos.

Todo los profesores tiene que poseer conocimientos sobre el objeto de enseñanza y sobre las teorías de la enseñanza y aprendizaje de segundas lenguas / lenguas extranjeras.

Nos podemos preguntar: ¿Cuál es la formación más adecuada? ¿Cómo podemos expandir nuestra formación como docentes?

Nuestra formación inicial debería contener los siguientes elementos:

  • Nociones sobre la preparación, organización y desarrollo de las clases en las aulas.
  • Competencias profesionales: metodologías modernas, estrategias adaptadas a diversos grupos de alumnos, etc.
  • Prácticas pedagógicas.

En opinión de Miquel Llobera (2009:142), la formación para profesores y formadores debe reunir las siguientes características:

  • Debe ser concreta y práctica, con información bibliográfica de investigaciones y las teorías subyacentes.
  • Servir a necesidades inmediatas de actuación.
  • Cumplir con las principios inmediatamente ilustrados por ejemplos de actuación pedagógica.
  • Estar integrada en el marco institucional donde el futuro profesor de lengua española deberá actuar.
  • Ser prescriptiva, aunque abierta.

Debe permitir integrar los conocimientos con la práctica docente a llevar a cabo, iniciar la actividad docente con seguridad, motivar al docente para que éste motive a su vez a sus estudiantes, debe transmitir contenidos como la descripción de la lengua adecuada a su enseñanza como lengua extranjera, teoría básica de aprendizaje de lenguas extranjeras y de segundas lenguas, incluyendo nociones sobre adquisición de una segunda lengua, didáctica y metodología sobre la enseñanza de las lenguas extranjeras, organización de la actividad en el aula, actividades relacionadas con las diversas habilidades lingüísticas y su integración, utilización creativa y adecuada de materiales publicados, evaluación de resultados de acuerdo con los objetivos establecidos en el syllabus, principios básicos de observación de clases, familiarización con el marco institucional y educativo en el que los enseñantes desarrollarán su labor educativa.

Cómo podéis comprobar, el perfil del profesor de español es altamente especializado y en continúa evolución, de ahí, la importancia de la formación permanente. La nueva educación de estos tiempos requiere profesores preparados para adaptarse a todos los cambios y para enfrentarse a cualquier tipo de problema de orden educativo que pueda surgir.

Miquel Llobera (2009: 143-144) nos habla de las características de la formación permanente:

  • Desarrollo de competencias en la lengua extranjera que se quiere enseñar.
  • Comprensión sobre la manera cómo se enseña la lengua extranjera, que requiere adquirir conocimientos sobre las bases teóricas y prácticas de la didáctica ELE y familiarizarse con estos conocimientos aplicados a la enseñanza de LE en el aula.
  • Práctica en aplicar los conocimientos adquiridos en las fases de formación inicial y de formación continuada en situaciones reales de clase.
  • Oportunidades de análisis y observación sobre cómo los principios y la práctica de LE se dan en el aula.
  • Evaluar tanto el proceso como el resultado de la actuación docente.

La formación permanente del profesor es una necesidad porque contribuye al desarrollo profesional organizado y sistemático del profesor mediante programas, proyectos y planes que buscan la realización de una enseñanza y aprendizaje cualitativa y adecuada.

Los espacios para docentes, como los congresos, jornadas, etc., ofrecen oportunidades de análisis, reflexión y debate sobre los cambios que se deben hacer para lograr el éxito en el aula o sobre las nuevas implementaciones en la educación, obteniendo de esta manera conclusiones y consejos para sus futuras actuaciones.

Respecto a la formación en el campo de la didáctica, debemos recordar que el objetivo de la misma es proponer instrumentos, explicar los principios de una enseñanza eficaz e indicar los límites de la actividad del docente. Por otro lado, muchas entidades públicas y privadas ofrecen cursos y másteres de español como L2/LE, por ejemplo, el Instituto Cervantes tiene programas formativos para profesores de español, formación especializada y másteres centrados en la enseñanza del español como LE. Además, la base de datos “El español en España”, suele informar sobre este tipo de formación.

Nosotros te recomendamos el curso Didáctica para las clases particulares ELE, si quieres mejorar la calidad de tus clases online de español, adquirir habilidades y actitudes profesionales que te diferencien de otros profesores. Este curso se compone de tres módulos:

  1. Módulo A: primeros pasos.
  2. Módulo B: didáctica y metodología de la enseñanza de ELE.
  3. Módulo C: el desarrollo profesional.

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Las habilidades docentes.

Hablar de habilidades es hablar de las competencias del profesor de español.

El concepto de competencia.

Se trata de una serie de cualidades necesarias para buscar las mejores soluciones para resolver todo tipo de problemas que pueden aparecer en el proceso de enseñanza de una lengua extranjera. Incluye recursos cognitivos, factores afectivos y los rasgos de personalidad. Ser competente como profesor es hacer cosas importantes con lo que se sabe o se conoce y no sólo demostrar que se posee tal conocimiento.

Según las Competencias clave del profesorado de lenguas segundas y extranjeras, distingue entre competencias clave y competencias específicas, las cuales de exponen a continuación de forma resumida:

  • Docentes.
  • Comunicativas.
  • Profesionales.
  • Interculturales.
  • Desarrollo profesional como profesor de segundas lenguas.

Las últimas metodologías se basan en el modelo pedagógico que nos ofrece información sobre cómo actuar ante los nuevos enfoques centrados en los procesos afectivos de los alumnos. El profesor es un guía en el proceso de enseñanza y aprendizaje, facilita la adquisición de conocimientos y experiencias prácticas y fomenta el desarrollo de los procesos cognitivos y afectivos de los estudiantes, su autoestima y autonomía mediante desafíos. Así es como los alumnos descubren cómo pueden lograr la resolución de una tarea y en qué medida.

Las actitudes.

  • Hacia los alumnos. Debemos mostrar respeto a la diversidad lingüística y cultural de los discentes, a sus diferencias individuales, así como nuestro compromiso y ayuda.
  • Hacia la institución y la profesión. El sentido de la responsabilidad en el desarrollo del trabajo, el respeto al trabajo de los compañeros, el interés en colaborar con ellos y en adaptarse al centro de trabajo, etc.
  • Hacia sí mismo. La confianza y la autoestima son fundamentales para el profesor, además de la capacidad de reflexión y autocrítica de su labor docente.

El enfoque reflexivo en la enseñanza del español.

El concepto “enfoque reflexivo”.

Se basa en una visión constructivista del aprendizaje, según el cual, el conocimiento de la práctica docente debe ser un conocimiento creado por el mismo sujeto en formación y no un conocimiento ya creado con anterioridad por terceros y transmitido por ellos.

Debemos aspirar a desarrollar un enfoque reflexivo de la enseñanza en el que los docentes vayan más allá de una forma de reflexión meramente intuitiva por medio de una realización de una reflexión sistemática y pautada: recogiendo datos acerca de su labor, el examen de sus actitudes, creencias, presuposiciones y práctica docente; y utilizando la información obtenida como base para la reflexión crítica sobre su actuación en el aula.

Utilidad del enfoque reflexivo.

Nos permite acelerar la formación y el desarrollo profesional. Es decir, el profesor gana calidad en su labor docente.

Otra ventaja es que nos permite establecer relaciones entre el conocimiento y la actuación. Adaptamos los conocimientos adquiridos en distintos contextos del aula en favor de una mayor eficiencia y excelencia. Nuestras reflexiones y análisis de nuestras actuaciones nos dará una visión global que ayude a resolver problemas en la propia labor como enseñantes de idiomas.

Por último, este enfoque fomenta el desarrollo de una vida profesional responsable y comprometida.

Los profesores han de analizar de un modo objetivo la eficacia de su labor y reflexionar críticamente sobre lo que se descubre con el objeto de proceder a la acción, llegando a modificar lo que consideran oportuno o emprendiendo iniciativas, según las estrategias correspondientes.

El proceso de reflexión en seis pasos.

  1. Pensar en lo ocurrido.
  2. Recordarlo con el mayor detalle posible.
  3. Investigar los motivos de los incidentes.
  4. Enmarcar lo ocurrido a la luz de un marco teórico.
  5. Generar interpretaciones.
  6. Decidir lo que hay que hacer según el análisis de lo ocurrido.

Principales herramientas de reflexión y evaluación de la actuación docente.

  • Informes de clase.
  • Diario del profesor.
  • Las observaciones de clases.
  • Las encuestas.
  • Las entrevistas.
  • Los cuestionarios.
  • Las grabaciones de clases.
  • El portafolio reflexivo del profesor.
  • La investigación en la acción. Es una puesta en marcha de un plan de acción cuya finalidad es modificar algún aspecto de cualquiera de los factores que intervienen en la clase, seguida de una supervisión de los efectos de la innovación aplicada.

El portafolio reflexivo del profesor.

Definición de portafolio.

Es una carpeta o dossier que usan los profesionales para presentar lo mejor de su trabajo y ofrecer una idea lo más precisa posible de sus conocimientos y habilidades profesionales. Incluye muestras de su trabajo y referencia a sus actividades en general. Por lo tanto, se trata de un instrumento para la reflexión del discente sobre su aprendizaje para su uso del docente, como profesional reflexivo.

Tipos de portafolios docentes.

a) Formativo.

b) Profesional. Permite la autoevaluación y la divulgación de su actuación docente.

Características.

  1. Es un documento vivo y obliga a una constante reflexión sobre la labor docente y a la inclusión gradual de entradas significativas.
  2. Sistematiza e institucionaliza la reflexión y el análisis sobre el proceso de enseñar y aprender una segunda lengua.
  3. Recoge la experiencia de enseñar y la reflexión activa sobre la experiencia de enseñar, “la reflexión sobre la acción”.
  4. Permite la autocrítica y el logro de la autonomía profesional.
  5. Ayuda a prestigiar la profesión docente en la medida que da a conocer qué hace el profesor, por qué lo hace y qué efecto tiene en la enseñanza.

La guía de elaboración del portafolio reflexivo del profesor.

La propuesta de Pujolá y González (2007) es una guía de ayuda en la confección del portafolio docente; su estructura está compuesta de seis fichas.

Primera ficha: ¿Quién soy?

Consta de tres apartados:

  1. Formación.
  2. Experiencia profesional.
  3. Las creencias:
  • el proceso de aprendizaje y adquisición de la L2.
  • el papel del profesor: qué es un buen profesor y qué cualidades debe reunir.
  • el papel del alumno
    • Cómo es un buen aprendiz de L2.
    • Qué tipo de estrategias de aprendizaje utiliza.

4. La práctica docente: planificación, materiales y recursos, gestión del tiempo, etc.

Segunda ficha: ¿Dónde estoy?

Se reflexiona sobre el desarrollo profesional: los logros y las necesidades.

Tercera ficha: ¿A dónde voy?

Se centra en el plan de acción a seguir para la consecución de objetivos. Estos son los pasos a seguir:

  1. Identificación y delimitación de un problema o dificultad.
  2. La toma de decisiones.
  3. El diseño de un plan de actuación e intervención concreto.
  4. La observación, análisis y valoración de la actuación y sus resultados.

Cuarta ficha: ¿Cómo he llegado hasta aquí?

Consiste en incluir muestras de nuestra actuación profesional: publicaciones, participación en congresos o jornadas, grabaciones de clases, observaciones externas, actividades de clase, etc.

Se desarrolla una reflexión sobre el porqué  se han escogido estas muestras y que significación poseen.

Quinta ficha: ¡Ya estoy en camino!

Basándonos en la anterior ficha, nos planteamos un proceso de reflexión, reestructuración y transformación.

Sexta ficha: Mi evolución.

Valoramos hasta qué medida se han producido o no cambios en las creencias que albergamos sobre la enseñanza y aprendizaje, y qué conclusiones podemos extraer de este proceso de reflexión y actuación.

Os animamos a que visitéis el blog de Vicenta González y Joan Tomás Pujolá: El portafolio reflexivo del profesor. Contiene entradas muy interesantes y muestras prácticas para el análisis y reflexión docente.

Presupuestos básicos que conforman la naturaleza del desarrollo profesional y su justificación.

Para responder las preguntas iniciales encaminadas a plasmar la idea del buen profesor, vamos a concretar los principales puntos que hemos desarrollado a lo largo de este artículo.

El profesor que está informado sobre las últimas novedades docentes tiene un conocimiento extenso de la enseñanza. Esto le preparará para hacer juicios apropiados y tomar decisiones.

Además, se puede aprender mucho de la enseñanza por medio de la introspección. El profesor puede recopilar información sobre su actuación de forma individual o en colaboración con compañeros, a que tomen decisiones y pongan en marcha iniciativas, diseñando estrategias efectivas para llevarlas a cabo. Esto es posible mediante la recogida y el examen de datos sobre sus muchas dimensiones.

Aunque la experiencia es el punto de partida, no es insuficiente para el perfeccionamiento. Muchos profesores con experiencia aplican sistemáticamente sus estrategias y rutinas sin que medie un periodo de reflexión. La experiencia es el punto de partida. Pero es necesario examinarla sistemática.

Y, por último, la reflexión crítica puede promover una comprensión más profunda de la docencia.

Bibliografía consultada.

Stratulat, I. (2013: 5-25) El papel del profesor enseñanza ELE: formación, competencias y actitudes. Máster. Universidad de Oviedo.

Pérez de Obanos Romero, G (2009). La competencia docente y el desarrollo profesional: hacia un enfoque reflexivo en la enseñanza de ELE. V Encuentro brasileño de profesores de español. Suplementos Marco ELE, número 9.

Las ocho competencias clave del profesor de español (2013). Centro Virtual Cervantes. Enlace: http://www.cervantes.es/sobre_instituto_cervantes/prensa/2013/noticias/competencias-profesores.htm

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